martes, 21 de octubre de 2025

Trabajando cambio de bases mediante un scape-room

A veces, la mejor forma de aprender no es empezar por una explicación, sino por un reto. Eso es precisamente lo que ocurre en esta actividad desarrollada dentro de NorbaIDC: un pequeño escape room educativo en el que el alumnado debe resolver diferentes pruebas relacionadas con sistemas de numeración, código ASCII y lógica para conseguir una clave final.

La propuesta transforma el aula en una experiencia interactiva donde los alumnos dejan de ser simples receptores de contenido para convertirse en protagonistas de su propio aprendizaje. A través de pistas, mensajes ocultos y desafíos encadenados, los estudiantes trabajan conceptos matemáticos y tecnológicos casi sin darse cuenta, impulsados por la curiosidad y el deseo de resolver el misterio.

En esta actividad, el alumnado debe convertir números entre distintas bases —decimal, binario, octal y hexadecimal—, interpretar información codificada y reconstruir mensajes ocultos utilizando tablas ASCII. Todo ello se presenta con una estética visual inspirada en los clásicos juegos de escape, lo que genera un ambiente mucho más atractivo y motivador dentro del aula.

Pero más allá del contenido técnico, este tipo de propuestas encajan perfectamente con la filosofía de NorbaIDC porque fomentan competencias mucho más amplias. Los alumnos deben colaborar, organizarse, tomar decisiones rápidas, revisar errores y mantener la concentración para avanzar. Se trabaja la lógica, el razonamiento matemático y la competencia digital, pero también la comunicación y el trabajo en equipo.

Además, este enfoque ayuda a romper con la idea tradicional de que aprender programación, codificación o sistemas numéricos es algo abstracto o repetitivo. Cuando los contenidos se integran dentro de una experiencia narrativa y visual, el aprendizaje se vuelve mucho más significativo y memorable.

La actividad también refleja uno de los objetivos fundamentales de NorbaIDC: demostrar que la innovación educativa no depende únicamente de grandes recursos tecnológicos, sino de la capacidad de diseñar experiencias que despierten la curiosidad del alumnado y les hagan participar activamente en el proceso de aprendizaje.

Hemos reutilizado modelos ya usados en cursos anteriores y les hemos dado un toque más atractivo mediante la IA:

Ejercicios de prueba para practicar


Modelo base para jugar

Modelo mejorado mediante IA para que resulte más atractivo

Imagen pixelada comenzando a realizar el scapte-room

Profesor: Pablo Díaz Márquez
Alumnos 4ºDiversificación

lunes, 29 de septiembre de 2025

Ciencia que se puede tocar, oler… y crear

El alumnado de 4º de ESO y 4º de Diversificación ha participado en una actividad práctica de Química centrada en la elaboración artesanal de jabones y velas aromáticas, una experiencia en la que la ciencia sale del papel para convertirse en algo completamente tangible y cotidiano. A través de esta propuesta, los estudiantes han podido descubrir cómo muchos de los productos que utilizamos habitualmente tienen detrás procesos químicos reales que pueden comprenderse, analizarse y reproducirse en el aula.

Durante el desarrollo de la actividad, el alumnado trabajó con diferentes materiales y sustancias para elaborar sus propias creaciones, observando reacciones, mezclas, cambios de estado y procesos relacionados con la composición de los materiales. Más allá del resultado final, el verdadero aprendizaje estuvo en comprender qué ocurre en cada paso, por qué determinadas sustancias reaccionan de una forma concreta y cómo pequeños cambios en las proporciones o en la temperatura pueden modificar completamente el producto obtenido.

La experiencia conecta de manera muy directa con la filosofía de NorbaIDC, donde el aprendizaje práctico, creativo y competencial ocupa un papel fundamental. En este tipo de proyectos, el alumnado no memoriza únicamente conceptos de química, sino que los aplica en situaciones reales, manipulando materiales, tomando decisiones y comprobando resultados de forma autónoma. La ciencia deja de percibirse como algo abstracto para convertirse en una herramienta útil, cercana y presente en la vida diaria.

Además del componente científico, la actividad también fomenta aspectos relacionados con la creatividad y el diseño. Los estudiantes experimentaron con aromas, colores, formas y acabados, personalizando sus elaboraciones y desarrollando al mismo tiempo habilidades relacionadas con la planificación, la organización y el trabajo en equipo. Esta combinación entre ciencia y creatividad hace que el aprendizaje resulte mucho más significativo y motivador.

Otro de los aspectos más importantes del proyecto ha sido la conexión entre distintas áreas del conocimiento. A través de una actividad aparentemente sencilla, el alumnado trabaja contenidos de química, sostenibilidad, consumo responsable y procesos industriales básicos, entendiendo cómo la tecnología y la ciencia forman parte de numerosos objetos y productos cotidianos.

Con iniciativas como esta, NorbaIDC continúa apostando por metodologías activas donde experimentar, construir y crear forman parte esencial del aprendizaje. Porque entender la ciencia también significa vivirla, probarla y descubrir que puede estar presente incluso en algo tan cotidiano como una vela aromática o un jabón elaborado por los propios alumnos.















Profesores:
    Fernando Hurtado Collado
    Pablo Díaz Márquez

Alumnos de 4º de ESO

lunes, 22 de septiembre de 2025

Pequeños generadores, grandes ideas

El alumnado de 4º de ESO y 4º de Diversificación continúa acercándose a la tecnología desde una perspectiva práctica, creativa y muy ligada al aprendizaje basado en proyectos. En esta ocasión, los estudiantes han diseñado y construido pequeñas maquetas capaces de generar electricidad mediante distintas fuentes de energía, comprobando posteriormente su funcionamiento al conseguir encender pequeñas bombillas.

A lo largo de la actividad, los grupos han trabajado con diferentes tipos de generación energética, recreando sistemas inspirados en energías eólicas, solares, hidráulicas e incluso químicas. Más allá de construir una maqueta visual, el verdadero objetivo era comprender cómo la energía puede transformarse y aprovecharse en situaciones reales, observando de manera tangible conceptos que normalmente aparecen únicamente en los libros.

Este tipo de experiencias encaja perfectamente dentro de la filosofía de NorbaIDC, donde el aprendizaje se plantea desde la experimentación, la investigación y la conexión entre distintas materias. El alumnado no solo aprende contenidos relacionados con la electricidad o la energía, sino que también desarrolla competencias relacionadas con el diseño, la resolución de problemas, el trabajo cooperativo y la creatividad técnica. Cada montaje supone un reto diferente: lograr movimiento, generar suficiente energía, reducir pérdidas o conseguir que el circuito funcione correctamente.

La actividad también permite reflexionar sobre la importancia de las energías renovables y sobre el papel que tendrá la tecnología en el futuro energético de nuestra sociedad. Comprender cómo funciona un pequeño generador ayuda a que conceptos como sostenibilidad, eficiencia energética o transformación de la energía dejen de ser algo abstracto para convertirse en algo visible y manipulable por el propio alumnado.

Uno de los aspectos más interesantes del proyecto ha sido precisamente el componente experimental. Los estudiantes han tenido que probar, modificar y reajustar sus diseños continuamente hasta conseguir resultados funcionales. Ese proceso de ensayo y error, tan habitual en la ingeniería y en el desarrollo tecnológico real, se convierte aquí en una herramienta educativa fundamental que fomenta la autonomía y el pensamiento crítico.

Además, la satisfacción de ver cómo una bombilla se ilumina gracias a un sistema construido por ellos mismos convierte el aprendizaje en una experiencia mucho más significativa y motivadora. No se trata únicamente de estudiar energía, sino de crearla, observarla y entenderla desde dentro.

Con iniciativas como esta, NorbaIDC continúa apostando por una enseñanza activa en la que la tecnología, la ciencia y la creatividad se unen para transformar el aula en un espacio de descubrimiento, construcción e innovación.












Profesores:
    Fernando Hurtado Collado
    Pablo Díaz Márquez

Alumnos de 4º de ESO

lunes, 26 de mayo de 2025

Proyecto de máquinas hidráulicas: física, diseño y trabajo en equipo

Dar vida a una idea con tus propias manos. Ese ha sido el hilo conductor de un nuevo proyecto desarrollado por el alumnado de 4.º de Diversificación, en el que la construcción de maquetas de máquinas hidráulicas ha servido como excusa para acercarse a los principios de la física, al trabajo cooperativo y al diseño funcional.

Durante varias sesiones, los grupos han investigado, diseñado y construido máquinas que se mueven gracias a la fuerza de un fluido: el agua contenida en jeringuillas. Un sistema sencillo pero efectivo, que les ha permitido comprobar cómo una idea puede transformarse en un mecanismo que se desplaza, gira o levanta con solo apretar una jeringa. Todo, como siempre, dentro de la filosofía de trabajo por proyectos de NorbaIDC.

Objetivos del proyecto

La propuesta partía de varios objetivos claros:

  • Entender el funcionamiento de los sistemas hidráulicos a través de una maqueta manipulable.

  • Aplicar conocimientos científicos y tecnológicos en una construcción práctica.

  • Fomentar el trabajo en parejas, repartiendo funciones, tomando decisiones y afrontando retos en equipo.

  • Desarrollar la creatividad y la capacidad de resolver problemas técnicos reales, como la precisión del movimiento, la estabilidad de la estructura o la estanqueidad del sistema.

  • Trabajar con materiales reutilizados, reforzando el compromiso con la sostenibilidad.

El proyecto, además, ayuda a romper con la idea de que la ciencia y la tecnología solo se entienden en un laboratorio o en libros. Aquí se aprende manipulando, resolviendo sobre la marcha, y viendo cómo una hipótesis se convierte en un objeto físico que cumple una función.

Las máquinas creadas: variedad y desafío

Cada grupo de dos alumnos recibió el encargo de construir una máquina distinta. Todas ellas debían estar accionadas por jeringuillas llenas de agua, conectadas por tubos, y diseñadas de forma que el movimiento generado fuera visible y útil. Estos son los modelos que se desarrollaron:

  • Grupo 1: Puente levadizo hidráulico

  • Grupo 2: Grúa hidráulica

  • Grupo 3: Prensa hidráulica

  • Grupo 4: Puerta corredera de garaje

  • Grupo 5: Elevador

  • Grupo 6: Camión volquete

Cada pareja tuvo que investigar cómo funcionaba su máquina en la vida real, entender sus principios mecánicos y adaptar ese conocimiento a una versión reducida y funcional. Esa fase previa de análisis fue tan importante como la construcción, ya que les permitió tomar decisiones con criterio: qué materiales usar, cómo orientar los ejes, cuántas jeringas eran necesarias o qué tipo de movimiento querían lograr.








Un proyecto con sello NorbaIDC

La construcción de estas máquinas hidráulicas es mucho más que una actividad manual: encaja plenamente en el marco de NorbaIDC por varios motivos:

  • Es un ejemplo claro de aprendizaje interdisciplinar: física, tecnología, diseño y habilidades sociales convergen en un mismo producto.

  • Promueve la experimentación activa, donde el error es parte del proceso y no un obstáculo.

  • Refuerza valores como la sostenibilidad, el trabajo en equipo y la capacidad de comunicar lo aprendido.

Además, este proyecto ofrece una vía para que el alumnado de Diversificación trabaje de forma más autónoma, mostrando que son capaces de enfrentarse a un reto complejo y sacarlo adelante con creatividad y compromiso.

Valor añadido: pensar con las manos

Hay un momento especial en el proceso de construcción de una maqueta hidráulica: cuando el mecanismo, por fin, se mueve. Ese instante en el que una jeringuilla empuja el agua, y la fuerza se transmite a través de un tubo hasta levantar un brazo o girar una plataforma, es clave. Porque no es un experimento visto en un vídeo o explicado en una pizarra: es algo que el propio alumno ha hecho funcionar.

Ese tipo de experiencias son las que marcan. Permiten que el conocimiento se integre de manera profunda, porque no solo se ha leído o memorizado, sino que se ha comprendido a través de la acción. Por eso proyectos como este tienen tanto valor en etapas como la Diversificación, donde el aprendizaje debe ser lo más significativo y concreto posible.

Conclusión

Construir una máquina hidráulica en pareja, investigar cómo funciona, resolver los fallos del sistema y acabar presentándola al resto de la clase es un ejercicio de aprendizaje completo. Técnica, investigación, creatividad, trabajo manual y colaboración se mezclan en un reto que deja huella.

Gracias a esta propuesta, el alumnado ha podido experimentar de forma tangible los principios de la física y la tecnología, viendo que son herramientas reales para construir, entender y transformar el mundo. Una vez más, NorbaIDC se convierte en el marco que da sentido, dirección e intención a todo ese proceso.

Profesora: María del Carmen Grande Vicario
Alumnado de 4º de diversificación.

lunes, 5 de mayo de 2025

Determinando la elasticidad: un proyecto que une física, precisión y ciencia aplicada

Cuando se conciben los proyectos desde la base de NorbaIDC, el resultado es más que una actividad académica: se convierte en una experiencia completa. Este es el caso del trabajo desarrollado por Jimena Benavente Antolín, centrado en determinar el módulo de Young de distintos materiales. Un proyecto que nació en el aula como parte de la propuesta metodológica de NorbaIDC y que, por su calidad, rigor y profundidad, fue seleccionado para participar en un concurso de física.

Un proyecto diseñado desde NorbaIDC

Este trabajo se enmarca perfectamente en los principios de NorbaIDC: aprender haciendo, unir teoría y práctica, y fomentar la investigación autónoma y rigurosa del alumnado. Desde su planteamiento, el objetivo era claro: que la alumna aplicara los conocimientos adquiridos en clase de física para diseñar y ejecutar un experimento real, en el que pudiera medir, analizar y sacar conclusiones fundamentadas.

La base del proyecto consistía en obtener, mediante una metodología experimental sencilla pero precisa, el valor teórico del módulo de Young para tres materiales distintos: acero, aluminio y PVC. Este módulo mide la elasticidad de los materiales, es decir, su capacidad para deformarse elásticamente cuando se les aplica una fuerza.

Objetivos del proyecto

La propuesta, que surgió directamente como un proyecto de aula bajo el enfoque NorbaIDC, perseguía múltiples objetivos:

  • Aplicar el conocimiento físico de forma práctica y significativa.

  • Comprender cómo los materiales reaccionan ante fuerzas externas.

  • Desarrollar la capacidad para diseñar y llevar a cabo un experimento.

  • Fomentar la autonomía científica y la interpretación crítica de los resultados.

  • Valorar el papel del error experimental y su análisis dentro del proceso de investigación.

Metodología y desarrollo

El trabajo partió de una fase teórica, en la que se repasaron conceptos como tensión, deformación elástica, cohesión molecular y leyes de comportamiento de materiales. Posteriormente, se diseñó un experimento para calcular el módulo de Young usando varillas horizontales empotradas, sobre las que se colgaban masas calibradas para observar su deformación.

La alumna utilizó materiales sencillos pero precisos: flexómetro, pesas, portapesas, sargentos y jeringas, y realizó las mediciones necesarias para cada uno de los materiales seleccionados. Se midieron los desplazamientos verticales producidos por el peso y, mediante fórmulas físicas aplicables a vigas en voladizo, se calculó el módulo de Young para cada material.



Resultados obtenidos y análisis

Los resultados mostraron una buena precisión en los casos de acero y PVC, con errores relativos bajos. En cambio, el valor obtenido para el aluminio fue inesperadamente alto, lo que llevó a repetir el experimento varias veces sin obtener mejora sustancial. La alumna, lejos de ignorar esta desviación, propuso una hipótesis fundamentada: el material analizado podría ser una aleación no especificada, y no aluminio puro. Este tipo de reflexión y análisis crítico es uno de los elementos más valiosos del proyecto.

Además del cálculo del módulo, se realizó una valoración detallada de los errores experimentales, y se contrastaron los datos obtenidos con los valores teóricos, permitiendo así una interpretación más profunda de la fiabilidad del procedimiento.

La conexión con NorbaIDC

Este trabajo es una muestra exacta de cómo los proyectos NorbaIDC trascienden lo académico. Aquí, el aprendizaje no se queda en el libro: se pone a prueba, se cuestiona y se vive. La alumna:

  • Diseñó el experimento de forma autónoma.

  • Seleccionó los materiales.

  • Recogió y analizó los datos.

  • Expuso los resultados con argumentos técnicos.

Por todo ello, el equipo docente consideró que este trabajo no debía quedarse solo en el aula. Así que, dado su rigor y enfoque científico, se decidió presentarlo a un concurso de física. Porque los proyectos NorbaIDC no solo buscan cumplir con el currículo: buscan ir más allá y generar experiencias reales de aprendizaje, con proyección, propósito y valor.

Presentación realizada en el concurso

Conclusión: cuando ciencia y educación se alinean

El estudio del módulo de Young, desarrollado desde la metodología NorbaIDC, ha sido una experiencia que ha permitido a Jimena aplicar conocimientos, desarrollar habilidades científicas y demostrar que el aula puede ser un laboratorio de verdad.

Este tipo de proyectos no solo enseñan física: enseñan a formular hipótesis, enfrentarse a lo inesperado, valorar el error, y aprender de cada paso. Demuestran que, cuando se pone al alumno en el centro del aprendizaje, los resultados no solo son buenos, sino memorables.

Proyectos como este confirman que NorbaIDC es una vía educativa eficaz, exigente y profundamente significativa. Y si, además, uno de esos proyectos acaba concursando a nivel externo, es simplemente la mejor confirmación de que el camino elegido es el correcto.

Profesor: Jose Luis Plaza Sanz
Alumna: Jimena Benavente Antolín


miércoles, 30 de abril de 2025

Proyecto detector de metales con IA

Los alumnos de 1º de Bachillerato en la asignatura de Inteligencia Artificial han implementado, construido y expuesto un proyecto de Machine Learning en el que mediante una aplicación móvil previamente entrenada en el reconocimiento de objetos puedan mandar una señal a una placa Arduino y sus correspondientes actuadores a través de un módulo bluetooth.

Para ello han construido un detector de metales de tal manera que al hacer la foto con el móvil al objeto nos diga si es metal o no y se abra el contenedor correspondiente con un servomotor y un led que nos indique si es metal y active una alarma sonora. 

Para ello han dividido el proyecto en tres partes:
1) Clasificación de las imágenes, implementación de la App y pruebas.
2) Construcción de la maqueta a escala con cartón y Arduino.
3) Exposición ante el resto de compañeros 


En el siguiente enlace podemos ver una de las presentaciones en las que se muestra el procedimiento y un vídeo funcionando.

Proyecto detector de metales con IA  (Versión canva)

También puedes ver el contenido de la presentación en formato pdf a continuación:



Profesor: Fernando Martín 
Alumnos de bachillerato

martes, 29 de abril de 2025

Diseñando un experimento para determinar la Ley de Hooke

 

El alumnado de 2º de ESO plantea en clase que los cuerpos elásticos se estiran más cuanto mayor es la fuerza aplicada. 

Así, ellos van a diseñar un experimento para la comprobación de ese planteamiento.

Para ello, les propongo que para el experimento puede utilizar un dinamómetro, pesas de diferentes tamaños y varios muelles que hay en el laboratorio. Con ello, los alumnos diseñan un experimento para comprobar la Ley de Hooke en clase de Física.


Comienzan reuniendo los materiales anteriormente citados, muelles, pesas, una regla y un soporte.
Cuelgan un muelle del soporte y miden su longitud inicial sin carga.
Después, van añadiendo pesas de forma progresiva y anotan cuánto se alarga el muelle.
Para cada peso añadido, registran la fuerza y la elongación correspondiente.
Organizan los datos en una tabla para analizarlos con más claridad.
Luego, dibujan una gráfica de fuerza frente a elongación y observan la forma de la curva.
Descubren que la relación es lineal, como indica la Ley de Hooke.
Calculan la constante elástica del muelle a partir de la pendiente de la recta.
Finalmente, reflexionan sobre los límites de elasticidad y el comportamiento del muelle.


Profesora: Celia Lucero García
Alumnos de 2º de ESO

martes, 22 de abril de 2025

De local a hogar: cuando la educación se convierte en arquitectura

No hay mejor forma de aprender que enfrentarse a un reto real. Eso lo saben bien los alumnos de 4.º de Diversificación, quienes han participado en un proyecto educativo tan creativo como útil: transformar un local comercial en una vivienda habitable. Este desafío, desarrollado en varias fases, ha permitido que el alumnado se sumerja en un proceso técnico y artístico que combina diseño, trabajo manual, planificación y resolución de problemas. Todo ello, por supuesto, dentro del marco metodológico de NorbaIDC.

A través de esta experiencia, los estudiantes no solo han trabajado competencias del ámbito tecnológico, matemático o artístico, sino que también han desarrollado capacidades fundamentales como la colaboración, la toma de decisiones y la gestión del espacio. Convertir un espacio pensado para el comercio en un entorno acogedor y funcional para vivir es, sin duda, un ejercicio tan exigente como estimulante.

Fase 1: análisis, elección y diseño individual

El proyecto arrancó con una propuesta individual. Cada alumno debía analizar una serie de locales comerciales disponibles, con sus respectivos planos y características, y elegir aquel que cumpliera las condiciones mínimas requeridas para convertirlo en vivienda.

Para tomar esta decisión, tuvieron que interpretar planos, comparar dimensiones y tener en cuenta una serie de criterios técnicos que iban desde la ventilación hasta la distribución mínima de estancias. Cada alumno propuso su propio diseño, ajustado a los requisitos dados. Esta primera fase, más analítica y personal, puso en marcha la maquinaria creativa y racional de cada uno, siendo el punto de partida de lo que vendría después.

Proyecto de Fabiana Karolina Parra Chávez 

Proyecto de Ilyasse Erejila Cabezas

Proyecto de Sofía Moreno De la Osa

Instrucciones generales para realización de fase 1

Fase 2: del plano al volumen — trabajo en equipo

Una vez presentados los diseños individuales, los alumnos pasaron a trabajar en grupos de tres. En esta nueva etapa, cada grupo debía elegir uno de los diseños realizados por sus integrantes y construir una maqueta a escala utilizando cartón y otros materiales reciclados.

Este fue un punto de inflexión importante en el proyecto. La transición del diseño bidimensional al modelo tridimensional obligó a los alumnos a reinterpretar sus ideas, a adaptarlas al volumen, y a trabajar la precisión, la planificación y el reparto de tareas. Además, el hecho de tener que llegar a un consenso sobre qué diseño ejecutar y cómo materializarlo fomentó habilidades de negociación, argumentación y toma de decisiones colectivas.


Fase 3: decorar, equipar, dar vida

El cierre del proyecto vino con la fase de decoración e instalación. Las maquetas no solo se pintaron y se les añadieron ventanas o detalles decorativos, sino que también se completaron con una simulación de instalaciones eléctricas y de fontanería. En esta parte, los alumnos usaron lanas de colores (azul para agua fría, roja para agua caliente) para representar las tuberías, incorporando así un enfoque técnico que añadía realismo y complejidad al trabajo final.

Además de ser una fase más lúdica, la decoración les obligó a reflexionar sobre la estética, la funcionalidad y la coherencia del espacio. ¿Cómo se distribuye la luz? ¿Dónde van los enchufes? ¿Qué zona necesita más agua corriente? Todas estas preguntas, lejos de ser anecdóticas, formaron parte del proceso de pensamiento que guiaba sus decisiones.








Aprender haciendo, transformar entendiendo

Aunque el proyecto parte de un enfoque técnico y práctico, lo realmente interesante es lo que ocurre por debajo: la capacidad de los alumnos para observar, transformar y mejorar un espacio, aplicando criterios funcionales, creativos y realistas.

Este tipo de experiencias son una muestra de cómo NorbaIDC promueve un aprendizaje transversal e integrador, donde distintas materias se entrelazan en torno a un producto final que tiene sentido. Porque aquí no se trata solo de saber construir una maqueta o interpretar un plano, sino de entender cómo viven las personas y cómo se diseña un entorno pensando en su bienestar.

También hay que subrayar que el proyecto se apoya en valores importantes: el uso de materiales reciclados, la planificación colaborativa, la resolución de problemas reales y la exposición pública del trabajo realizado. Los alumnos, al final del proceso, no solo presentan una maqueta, sino que comparten cómo han llegado hasta ella, qué dificultades han encontrado, cómo las han resuelto y qué han aprendido de todo ello.

Una experiencia que deja huella

Convertir un local comercial en una vivienda puede parecer un ejercicio de arquitectura menor, pero para estos alumnos ha sido mucho más que eso. Ha sido una oportunidad para aplicar conocimientos, para pensar con las manos, para discutir ideas y tomar decisiones. Y también para ver cómo algo que comienza con un plano impreso puede terminar siendo una maqueta que representa un espacio habitable, coherente y pensado al detalle.

En definitiva, este proyecto encarna perfectamente el espíritu de NorbaIDC: convertir la educación en una experiencia tangible, conectada con la realidad y con un impacto duradero en quienes la viven.


Profesora: María del Carmen Grande Vicario
Alumnado de 4º de diversificación.